jueves, 20 de noviembre de 2014

Tardas en venir

Es raro,
extraño,
diferente...

No tengo palabras para describir este sentimiento,
para decir lo que siento.

Solo quiero coger, desaparecer
y dejar de ser un incordio para tanta gente.

Echo de menos a tanta gente,
pero también tantos momentos.
Anoche me metí en la cama pensando,
pensando en que es de ellos,
de cada persona que pasa por mi vida.

Cada persona a la que he ayudado,
he intentado sacar una sonrisa o
he escuchado o leído, dejando todo
a un lado.

A veces me encantaría tener a esa persona al lado,
que cuando más la necesito viene a casa y me da un abrazo.

Pienso y re-pienso miles de veces, que hay parejas impresionantes,
que a pesar de pasarlo mal, siguen adelante y sacan fuerzas.
Yo no sé dónde estará esa persona, pero tela, tardas en venir.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Te sorprendería

Amaría sorprenderte,
diciéndote que te quiero.
Que quiero estar contigo,
ver tu sonrisa cada mañana.

Salir a la calle,
saber que es para coger un tren,
un tren para verte.

Quiero estar a tu lado,
verte dormir,
verte reír,
verte enamorado de mí.

Te sorprendería si me dejaras.

Vienen y van

Vienen y van.
Las personas siempre vienen y van.

Siempre he dicho
"Cuando se va alguien, viene alguien mejor".

He tenido esa frase siempre en mente,
sobretodo en los peores momentos.

He perdido a tanta gente, durante tantos años,
que ya me he dado cuenta de que vienen y van,
de que luego les echo de menos a cada persona,
pero no puedo hacer nada,
solo esperar a que vuelvan...
o mejora, no esperar por si luego duele más.

¿El problema?
Que siempre coges más cariño a esas personas que se van
y no a las que se quedan.

Espera

Los pequeños detalles marcan la diferencia.
Claro.
Eso también creía yo todos los días.
Eso también creía yo cuando te escribía todos los textos.
Eso también creía yo en los peores momentos salir a por ti.
Eso también creía yo tragarme el orgullo.

Pero no sirvió de nada,
absolutamente de nada.

Ahora solo queda esperar,
esperar,
esperar,
esperar,
esperar...

No entiendo

Hay una cosa que nunca voy a entender...
Una de ellas es porque la gente te habla cuando quiere,
justamente en el momento más aburrido de su vida.
No creo que sea un payaso, ni un circense.

Es ese momento el que no entiendo.
¿Por qué me hablas cuando estás solo?
¿Tienes algo que esconder?
Raro es todo.

La verdad, es que sigo sin entenderlo.,
pero que le vamos hacer.

viernes, 14 de noviembre de 2014

¿Te imaginas?

¿Te imaginas?
Tú y yo,
solos,
recorriéndonos las calles de Milán, Roma o Atenas.
Agarrados de la mano,
viendo el atardecer en la Acrópolis,
o paseando por la Ciudad Eterna.

Siento que somos uno

No sabes cómo me siento cada vez que te hablo,
Muchas veces te suelto alguna broma,
y cómo dice el refrán..
"Entre broma y broma, la verdad se asoma".
No entiendo porque me siento uno contigo,
porque sonrío al leerte.
Tus "Buenos Días" son algo más que una sonrisa.
No lo entiendo esta unión entre los dos.
Siento que somos uno. 

No aprendo y no aprenderé

El destino hizo tenerte cerca,
a la vez lejos.
El destino hizo que habláramos,
no lo suficiente.
No soy ni Colón,
ni Pizarro,
ellos conquistaban,
tenían fuerzas y ánimo.
Esa fuerza y ese ánimo, yo lo perdí.
Lo perdí hace mucho.
Un piedra tras de otra, mira que es minúscula,
pero me sigo tropezando.
No aprendo y nunca aprenderé.

Amistades lejanas

Amigos,
amigos son aquellos que te gustaría que estuviera ahí siempre.
De los que das y recibes cosas buenas en tus peores momentos.
Cuando te necesitan, estás ahí con una sonrisa a pesar de tu mierda.

Momentos en que te encantaría,
dejar de lado Skype,
o Twitter,
para pasar grandes momentos,
en la calle,
riendo
de compras.

Locuras inmensas.
Ahora sólo podemos salir de paseo por Minecraft.
Reírnos en Twitter.
Marcar momentos en Instagram.
Y matar gente en el LOL.

Algo que puede hacerte feliz

Tu mente.
Tu mente es aquella que te controla día tras día.
Muestras ser feliz, pero sabes que hay días que necesitas algo,
algo como el tener a alguien que te conozca y salte.
Quiero que venga alguien,
me de un abrazo.
Pido mucho, demasiado.
¿Sabes por qué digo que pido mucho?
Porque esas personas con las que te encantaría,
ir a dar un paseo,
tomar algo,
jugar en casa,
reír acompañado.
Pido mucho porque esas personas viven muy lejos.

Tranquilidad

Muy pocas veces tienes a esa persona que hablando te tranquiliza.
Quiero a esa persona que cuando me vea nervioso me tranquilice.
No sé si tengo a esa persona que quiero a mi lado,
a su sonrisa,
a sus abrazos,
a su mirada.
Me encantaría tener esa persona que con una simple tontería me saque una sonrisa.
A lo mejor la tengo y no me doy cuenta, pero por ahora, no lo sé.

¿En quien confío?

Cuesta llevar una vida así,
un vida diferente a la de todo el mundo
o no,
a lo mejor mucha más personas tienen este sentimiento.
¿Sentimiento o escudo?
Yo creo que escudo, cada día somos lo que la gente quiere ver
no lo que queremos ser en realidad.
Inseguros a veces, otras no tanto.
Esos momentos de:
+¿Qué tal?
A lo que contestas siempre... - Bien.
A veces es real, otras no, otras te sientes destrozado por dentro,
¿pero en quien confiar?
Esa es la pregunta, en quien confiar ahora.

Es raro, pero diferente

A veces soy algo raro o diferente a mucha gente.
Si te doy mi mano para sacarte del pozo, me importas, y mucho,
a lo mejor no pero solo quiero hacerte sonreír.
Quiero buscar tu mirada en la mía, un simple señal que me haga estar cerca,
ese momento exacto en el que aparecer para que tengas a alguien,
alguien que te ayude en el peor de tus momentos.
Quiero decirte lo que siento al ver tu sonrisa, al verla relucir en tu cara.
Mejorar tus días tristes a días felices.
Lo haría todos los días con la finalidad de no estarlo, aunque te duela,
pienso estar aquí,
a tu lado.
Vuelve a tener lo que quieres, y yo no.