El destino hizo tenerte cerca,
a la vez lejos.
El destino hizo que habláramos,
no lo suficiente.
No soy ni Colón,
ni Pizarro,
ellos conquistaban,
tenían fuerzas y ánimo.
Esa fuerza y ese ánimo, yo lo perdí.
Lo perdí hace mucho.
Un piedra tras de otra, mira que es minúscula,
pero me sigo tropezando.
No aprendo y nunca aprenderé.
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